| La
huerta en casa
Las huertas
familiares se han difundido con gran éxito. Mucho ha
tenido que ver en esto, el programa Pro Huerta que desde el
INTA se leva a cabo a nivel nacional, y sobre todo a la gran
solidaridad de muchos.
Además de huertas familiares, que se realizan para
paliar la necesidad de muchos hogares que de esta manera satisfacen
los requerimientos nutricionales de sus miembros, también
muchos procurando una alimentación màs sana
y orgánica, han incursionado en la realización
de una huerta. Tanto mejor si esta actividad se realiza en
familia, ya que se comparte un trabajo que es muy gratificante
por los frutos que obtendremos y por cierto tendremos el beneficio
de la mejor terapia que es el contacto con la tierra, aprovechando
mas racionalmente nuestros recursos. No dudemos en compartir
esta experiencia que fortalecerá nuestros vínculos
familiares y nos enriquecerá el espíritu.
Por eso, ésta es una buena oportunidad para comenzar
a preparar nuestra propia huerta y de hacer algo que por cierto
nos dará muchas satisfacciones.
Comenzaremos preparando el lugar, si es la primera vez, ó
bien preparando la tierra si ya es una huerta en marcha.
¿Qué debo tener en
cuenta para seleccionar un buen lugar?
Primero, debo observar la exposición al sol de nuestro
terreno a lo largo del año. Esto es muy importante
para obtener buenos resultados. Si tenemos dudas ó
no estamos seguros, podemos consultar sin ningún tipo
de reparos. Deberá ser un lugar muy soleado ó
que por lo menos reciba el sol de la mañana, que es
muy importante.
También es importante tener una fuente cercana de agua,
ya que si no contamos con ella , nos será dificultoso
regar, y dejaremos de hacerlo, con el consiguiente sufrimiento
de nuestras plantas en perjuicio de nuestra cosecha.
Debe estar al resguardo de animales domésticos, para
evitar que los parásitos, que pueden estar presentes
en estos animales (perros, gatos) lleguen a nosotros. Esto
se puede lograr con una cerca ó bien podemos hacer
tablones elevados, con ladrillos ó maderas a 40 cm
del suelo, que de paso evitaremos el anegamiento, si el terreno
es bajo.
¿Qué superficie necesitamos?
Lo necesario para alimentar una familia de
4-5 personas, puede ser de 40-50 metros cuadrados aproximadamente.
Si disponemos de menos lugar, hagamos aunque sea lo que el
espacio nos permita. Podremos utilizar hasta una maceta en
la que se puede cultivar una planta de tomate.
Podemos realizar tablones de 1,20 mts. de ancho por el largo
que dispongamos. Siempre preferentemente en dirección
Este-Oeste, para que la distribución del sol sea pareja
a lo largo del tablón. Esta sería una distribución
tradicional, con espacios entre tablones de 40 cm de ancho
para la circulación. Sin embargo, actualmente, se usan
distintos diseños o formas de canteros como elementos
decorativos dentro de un jardín.
¿Cómo preparo el terreno?
Cada tablón debe ser bien laboreado con la ayuda
de una pala, removeremos los 30 cm superficiales, sacando
todo el gramón mediante el uso de una horquilla ó
rastrillo. Después procederemos a incorporar una carretilla
de abono orgánico cada 5 m² de tierra. Luego rastrillaremos
para que el abono se incorpore.
Siembra
Una vez que tengamos nuestra tierra preparada, procederemos
a la siembra directa de las semillas que sean grandes ó
que no pueden ser transplantadas, por ejemplo, zapallo, zapallitos,rabanitos,
zanahoria . Cuando las semillas son pequeñas, ó
muy caras, procuraremos hacer más eficiente nuestra
siembra realizando almácigos en cajones preparados
especialmente con tierra muy bien preparada o bien en una
parte del tablón de nuestra propia huerta. Estas semillas
deben ser tapadas por una delgada capa de tierra, que en ningún
caso tendrá un grosor superior a 2 a 3 veces el tamaño
de la semilla. Estos almácigos deben ser protegidos
del frío mediante un plástico (pequeño
invernadero), que de esta manera también se conservará
la humedad necesaria. Utilizamos este procedimiento para las
berenjenas, tomates, pimientos, etc.
Las huertas orgánicas se basan
en tres principios fundamentales. Asociación de plantas,
rotación de cultivos y abonos orgánicos, además
que se evita el uso de productos quìmicos En otra entrega
desarrollaremos estos temas.
En una huerta de este tipo, debemos incluir, flores como copetes
y capuchinas (para primavera-verano) y caléndulas (ciclo
otoño-invierno), ademàs de aromáticas
como albahaca, orégano, salvia y tomillo. |