| Pateja
SOBREVIVIR A LA RUPTURA
Terminar una relación
puede ser devastador, por eso hay que saber cómo sobrellevar
la pérdida o al menos saber cómo actuar en esta
nueva situación.
La relación se acabó. Estás sola otra
vez, no tienes con quién salir y sientes que no tienes
ganas de hacer nada. Una sensación de fracaso o de
culpa te abruma y tienes miedo de enfrentarte al mundo. Todo,
tus amigos, tus lugares favoritos, la música que te
gusta, te lo recuerda a él. Estos sentimientos son
muy comunes después de terminar una relación
de pareja independientemente de que creas que fue lo mejor
o que tú misma hayas provocado la ruptura.
Por eso vamos a darte una guía para que sobrevivas
y al final seas más feliz, aún cuando hay personas
que saben cómo manejar este tipo de situaciones y sacar
lo mejor de la situación, pues es bastante frecuente
que cualquiera de nosotros esté desorientado ante la
ruptura.
Cuando una relación se acaba sin duda enfrentamos
un cambio de vida. Algunos sueños y planes ya no se
pueden realizar, tus deseos son otros, e inevitablemente hay
una sensación de inseguridad que no te deja ver las
cosas claras. Esto se cumple aunque vos misma creyeras que
la relación debía acabar, pues independientemente
de eso, la vida de pareja era ya un estado conocido por más
negativa o dolorosa que fuera, y lo desconocido que te espera
ahora te provoca miedo. También, puede ser que te gustara
tu vida como era cuando él estaba y ahora las cosas
son diferentes.
Primero, es importante que reconozcas este período
de transición y lo comprendas como un inicio de un
nuevo camino. Aunque parezca que el mundo se te viene encima
y que ya nada tiene sentido, debes saber que seguirás
adelante y frente a vos está una nueva vida, la cuál
será más satisfactoria, aún cuando no
lo creas posible.
Ahora, antes de seguir adelante debes detenerte y, aunque
estés tentada a olvidar y no pensar en lo que ha sucedido,
y aunque incluso quieras buscar un reemplazo lo más
rápido posible, trata de evaluar o sopesar el devenir
de la relación que acabas de dejar atrás. Si
bien este proceso es doloroso, la evaluación no sólo
es parte del camino hacia la superación, sino que puede
significar que en la siguiente relación que tengas
no suceda lo mismo y vos no cometas los mismos errores. Debes
estar consciente de que no sólo él tuvo la culpa
por más terrible que fuera su actitud, ni tampoco debes
pensar que todo fue tu culpa, una relación termina
porque ambos no supieron llevar las cosas, y no se trata de
señalar culpables, la idea es que asumas responsablemente
y con honestidad tu parte en el desarrollo de la relación,
y aprendas a vivir con tus acciones sin que cuente si fueron
buenas o malas acciones. Esto te hará más fuerte.
Por otro lado, necesitas comprender que lo que te sucede es
normal. Todo el mundo lo sufre cuando pasa por una ruptura,
y debes tratar de no ser muy dura contigo misma. Comprende
que esos cambios de humor, ese enojo, la angustia, el miedo,
las ganas de llorar, al tristeza o una sensación de
alivio son parte de la situación en la que te encuentras,
no lo reprimas y no te sientas como la única en el
mundo que siente eso, todos lo hemos vivido de una u otra
forma y no hay porque avergonzarse de ello. Si no sientes
nada de esto, tampoco te sientas extraña o culpable.
Cada circunstancia es diferente, así como cada persona,
por lo que no esperes que haya patrones o reglas. Sí,
mucha gente se siente como lo hemos descrito, pero otra se
siente como vos, así que simplemente deja que tus sentimientos
fluyan y no te obligues a calzar con lo que los demás
esperan de vos, vive tu pérdida o tu momento de reacomodo
y no te hagas recriminaciones de ningún tipo.
Aparte de esto, debes saber que vendrán nuevas etapas
que hay que vivir con toda calma y plenitud, como el reencuentro
con amigos desplazados, acercarte más a tu familia
e incluso puedes intentar desenvolverte en nuevos ambientes.
Además, ahora tendrás el tiempo y la posibilidad
de inicicar todos esos proyectos que habías pospuesto,
puedes estudiar, aprender un nuevo idioma, un deporte nuevo,
ir al gimnasio, llevar un curso de pintura o lo que quieras;
lo importante es que ocupes tu tiempo y no te quedes en tu
casa sintiendo lástima de vos misma.
El olvido de una relación fallida es difícil
pero no imposible. Lleva su tiempo y requiere de tu energía
y paciencia, pero tarde o temprano te despertarás y
descubrirás que te sientes feliz, que en yano lo extrañas
y que estás dispuesta a nuevas experiencias. Así,
que sufre lo que tengas que sufrir y no te desesperes que
después de todo estarás más fuerte y
libre para buscar la felicidad.
|